- El periodista catalán Arcadi Espada, al analizar el caso del periódico El País que se negó recientemente a publicar un texto de Fernando Savater, reflexiona sobre la imposibilidad de censurar el periodismo digital.
- Fernando García Ramírez, a partir de su experiencia como coordinador de Lupa Ciudadana, analiza el potencial del Internet para fiscalizar los poderes públicos.
- Por su parte, Ramón Cota Meza subraya la relevancia de entender los nuevos cambios tecnológicos para diseñar una regulación adecuada de los medios de comunicación.
- Por último, encuentro varias notas del New York Times, BBC, La razón y El mundo respecto el debate realizado a través Youtube de los precandidatos demócratas en Estados Unidos. Y aquí está el link para ver este debate.
sábado, 8 de septiembre de 2007
Los medios ante las nuevas tecnologías
viernes, 7 de septiembre de 2007
Coetzee y la censura

"En Polonia, la censura pasó por sus propias fases de deshielo y congelación, algunas siguiendo el ejemplo de la Unión Soviética, otras en respuesta a acontecimientos sucedidos en la propia Polonia. Durante la década de 1970 el control fue especialmente rígido, y los censores realizaron unas diez mil intervenciones. La medida en que se controlaba desde arriba no solo la vida cultural, sino también el flujo cotidiano de información, salió a la luz en 1977, cuando uno de los empleados del aparato sacó clandestinamente del país una colección de directivas ministeriales. De aquellos documentos -que tiempo después se publicaron formando lo que se llamó el Libro Negro- se desprendía que las figuras culturales a las que el régimen no tenía en buen concepto eran tratadas según unas normas rigurosamente definidas. En los casos más extremos -como el del filósofo Leszek Kolakowski- no se permitía ninguna mención del nombre del infractor, ni ningún comentario favorable a su obra. En una segunda categoría (en la cual figuraban Czeslaw Milosz y Alexandr Wat) no se podía hacer mención a ellos sin la aprobación previa y específica del ministerio; en los medios de comunicación populares (radio, televisión, prensa) la prohibición tenía que ser total. Una tercera categoría, más benévola, limitaba la mención a las publicaciones académicas. En 1976, Zbigniew Herbert, junto con otros treinta y seis intelectuales que habían protestado contra ciertas enmiendas a la Constitución, fue incluido en la lista negra: su nombre no debía mencionarse sin la aprobación de la autoridad." p. 182.
Medios y sistema electoral IV
miércoles, 5 de septiembre de 2007
Elias Canetti

martes, 4 de septiembre de 2007
Medios y sistema electoral III
- reducir el financiamiento público de las campañas electorales en un 70% cuando se renueve únicamente la Cámara de Diputados, y en 50% cuando se renueve el Poder Ejecutivo y ambas cámaras del Congreso;
- disminuir el gasto público para actividades ordinarias de los partidos a fin de que éstos no sigan creciendo indiscriminadamente;
- acortar la duración de las campañas presidencial, de senadores y de diputados;
- fortalecer la facultad del IFE para dirimir controversias electorales;
- renovar de forma escalonada a los consejeros y magistrados electorales;
- impedir que actores ajenos a los procesos electorales incidan en sus resultados a través de los medios de comunicación; y,
- elevar a rango constitucional las regulaciones a que debe sujetarse la propaganda gubernamental.
lunes, 3 de septiembre de 2007
domingo, 2 de septiembre de 2007
Medios y sistema electoral II
"La segunda perversión grave, señalada en los materiales del IFE, tiene que ver con el creciente impacto de los medios de comunicación masiva en la configuración de los perfiles de los candidatos y, por ende, en su capacidad de éxito. Como ha señalado reiteradamente el IFE la normatividad vigente es débil frente el poderío de los medios. El monitoreo de la propaganda política es un gran avance, pero queda claro que hay un ámbito de discrecionalidad en el manejo de los medios, sobre todo en las notas informativas, que pueden determinar el destino de una campaña.
El fenómeno está siendo observado con gran detenimiento en las campañas federales, pero las historias locales pueden ser igual de dramáticas o incluso más grave. Esto nos conduce a un tema abordado frecuentemente por el Consejo General del IFE, en particular por su consejero presidente, en el sentido de que la vinculación entre el poder económico y el poder político cruza por los medios de comunicación masiva y pervierte.
Como si esta perversión fuera poca cosa debemos añadir el indignante costo de las campañas encarecidas por el creciente uso de los medios de comunicación. En mi opinión debemos encaminarnos a un esquema similar al de varios países europeos en el cual sea la autoridad la encargada de comprar y de asignar los tiempos en radio y televisión. En un país con las carencias del nuestro es verdaderamente ofensivo que un altísimo porcentaje de los recursos públicos destinado al financiamiento de las campañas termine en bolsillos privados."
